Logo

EL BARÇA DESDE BARCELONA: TODO NOTICIAS

Tan bien como sepamos

Tan bien como sepamos
Tan bien como sepamos
Steven Gerrard se despidió ayer de los que han sido sus aficionados durante los últimos 17 años. No tanto del estadio, que también, pero sobre todo de la...

Steven Gerrard se despidió ayer de los que han sido sus aficionados durante los últimos 17 años. No tanto del estadio, que también, pero sobre todo de la gente. En su discurso no mencionó el césped de Anfield, el tamaño de los banquillos, la altura de las gradas ni el grosor de la línea del centro del campo. Se dirigió a los fans, unos seguidores que han estado y que estarán cerca de su leyenda, porque así lo desean y porque así lo permite un futbolista que se siente uno más de ellos.

La relación de amor de Gerrard con el Liverpool ha tenido tantos obstáculos como cualquiera de las nuestras. Contratos que no se querían renovar, ofertas demasiado tentadoras como para ignorarlas, dudas de niñez de si azul o rojo, de si ahora pruebo con este equipo o ahora con aquel otro... Momentos donde club, jugador y afición no han disfrutado del mejor ambiente para quererse. Pequeñas anécdotas que no manchan ni un poquito la historia de 17 años de fidelidad.

La despedida de Gerrard fue un evento emotivo y organizado de forma impecable. Antes y después del partido, con un mosaico espléndido, la familia involucrada -salió al césped con sus tres hijas-, el resto de la familia a la grada y el entrenador que le hizo debutar, Gerard Houllier, dándole la mano mientras Ian Rush, Brendan Rodgers y demás leyendas del club paraban atención desde el palco. El Liverpool perdió contra el Crystal Palace por 1 gol a 3 pero el ambiente no se enrareció ni medio minuto. Era el día de Gerrard.

La reacción más fácil y lógica desde Barcelona es sentir envidia de cómo despiden sus ídolos en Inglaterra. Más teniendo en cuenta que pronto le toca a Xavi Hernández en el Camp Nou. Resulta imposible hacerlo tan bien como ellos. Ni con el aviso que nos han dado ni con la predisposición del club. Si Gerrard no le hubieran preparado nada, habría originado de forma espontánea. La gente no lo habría dejado marchar. El hubieran sacado del vestuario sobre los hombros para darle una vuelta de honor. Le sienten suyo porque lo es y se lo ha demostrado durante mucho tiempo. En carne y hueso y cada fin de semana. De palabra y físicamente, que Gerrard no tiene twitter.

Los futbolistas están cada vez más lejos de los aficionados. En Munich se despidieron de los azulgrana que habían viajado desde lejos, mientras los del Bayern se acercaban a los suyos. Cada vez tienen menos ganas de hablar -tuvimos esperar año y medio para recordar el timbre de voz de Messi- y evidentemente la relación con la grada se resiente. Se montó un follón el día que Pep Guardiola, que ha sido el entrenador con más éxitos de la historia del Barça, asistió a un partido en el Camp Nou. ¿Como lo tenemos para invitar Louis Van Gaal? Fue él quien hizo debutar Xavi con el primer equipo. A Gerard Houllier si no lo hubieran invitado -una posibilidad altamente improbable- él mismo hubiera pagado las entradas.

El Barça no tiene esa cultura de los clubes ingleses para despedir a sus ídolos. A veces incluso no tienen una despedida. Con Xavi se debería hacer algo y no nos saldrá tan bien como a ellos, porque en 15 días no se arreglan defectos estructurales. Conviene sin embargo intentar hacerlo tan bien como sepamos.