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Entregados a los enemigos más íntimos

Entregados a los enemigos más íntimos
Entregados a los enemigos más íntimos
¡Quien se lo iba a decir! El madridismo no sale de su asombro. Resulta que los próximos días deberán tragarse el orgullo. Su corazón se romperá de pena...
Josep Guardiola & Diego Pablo Simeone
Josep Guardiola & Diego Pablo Simeone

| @Getty Images #140006897

¡Quien se lo iba a decir! El madridismo no sale de su asombro. Resulta que los próximos días deberán tragarse el orgullo. Su corazón se romperá de pena pero no tendrán más remedio. Tendrán que apoyar, animar y esperar todo lo mejor por sus dos grandes enemigos públicos. Los dos entrenadores más odiados. Los que más daño les han hecho los últimos años. Resulta que ahora, los madridistas, son todos de Guardiola y de Simeone.

Porque ven a un Barça duro, potente, en forma. Y si pueden ahorrarse un clásico en la final, mejor. Ellos ya se sienten finalistas, y nada les gustaría más que jugar contra el Bayern en Berlín. Así que ahora esperarán a que Lewandoski se recupere, que Thiago esté más fino que nunca y que Neuer lo pare todo. El ogro alemán será durante 15 días amigo. Y ante las bajas, el madridismo confía en Guardiola. Esperan que el genio que los destrozó cuando estaba en el Barça sea ahora capaz de eliminar los azulgrana.

Ahora, los madridistas, son todos de Guardiola y de Simeone

Lo cierto es que algún madridista sí quiere Clásico, y por tanto, también encontraríamos merengues que no esperan nada bueno de Pep. Pero en el caso de Simeone, ahí sí que, por fuerza, todos son del Cholo. Leeremos mucho a partir del próximo lunes sobre la profesionalidad de los jugadores del Atlético de Madrid. El miedo a un Atlético de Madrid sin nada en juego dejando que el Barça gane el Calderón los horroriza. Han hecho un "all-in" en ese partido, conscientes de que los de Luis Enrique difícilmente perderán nada en el Camp Nou. Y ahora todos querrán que el Atlético marque. Que Torres recupere el olfato goleador. Que Oblak pare. Y Raúl García no les caerá (tan) mal.

Ya lo tiene eso, el fútbol. El final de liga te lleva aliados inesperados. Como el Barça, que puede ver como el Espanyol le ayuda a ganar una Liga. O como el Espanyol, que si al final logra terminar 7º en la clasificación, deberá mirarse la final de Copa como nunca se lo hubieran pensado. Incluso los que más insultaron a los jugadores del Barça serán ese día culés, porque la victoria del Barça en la Copa les llevaría a Europa.