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La fiesta de la deshonra

El Madrid hizo el ridículo en el Calderón, primero, y en la fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo, después

La fiesta de la deshonra
La fiesta de la deshonra

El Madrid hizo el ridículo en el Calderón, primero, y en la fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo, después

Cristiano barret

Redes sociales incendiadas, madridismo enfurecido. La combinación de derrota histórica con farra descontrolada chirría demasiado para una afición que no sale de su asombro. El Madrid hizo el ridículo en el Calderón, primero, y en la fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo, después. Demasiado bofetadas el mismo día para una imagen en horas bajas.

Lo cierto es que no es el primera vez que los futbolistas salen de fiesta después de un partido. Y que la fiesta estaba prevista con mucha antelación y era difícil de anular, vista la amplia convocatoria e infraestructura. Pero que la aparición de fotos y vídeos de la celebración se habría tenido que evitar es clarísimo.

Cristiano Ronaldo cantando, en un estado de alegría y desinhibición importante, después de un 4-0 duele.

Cristiano Ronaldo cantando, en un estado de alegría y desinhibición importante, después de un 4-0 duele. Keylor Navas, Marcelo y James Rodríguez abrazados y sonriendo habiendo recibido una goleada resulta incomprensible. Y más si tenemos en cuenta que el colombiano James fue operado de una fractura en el pie el pasado jueves. Seguramente el mejor sitio para estar dos días después del quirófano no era una fiesta.

Aparte de los mencionados, asistieron a la fiesta Khedira y Modric. Y lo que genera más desconcierto, los asistentes de Ancelotti, Paul Clement y Fernando Hierro. El terremoto en el club ha sido devastador. Más de la mitad de la plantilla decidió que no era día para fiestas. Tampoco Ancelotti acudió a pesar de estar invitado. Pero las altas esferas del club entienden que el técnico habría tenido que pararlo. O al menos aleccionar a los futbolistas para evitar la exposición pública de una celebración poco afortunada.

Este incidente ya se conoce en Madrid como la "fiesta de la deshonra". Nadie puede entenderla. Consideran inadmisible la imagen ofrecida. Y esto lo piensa Florentino, que tiene intención de pedir explicaciones. También los ausentes de la celebración piensan preguntar qué demonios tenían en la cabeza. El daño ya está hecho y será difícil de curar. La fractura es grande. Y aquí no podrán pasar por el quirófano como James. Quizás mejor. Porque todavía saldrían de fiesta con el pie escayolado.